Sierra de Cádiz. Turismo activo. Actividades al aire libre.

El privilegiado entorno natural de la Sierra de Cádiz se configura como el escenario idóneo para la práctica de todo tipo de actividades de turismo activo, siempre en contacto con la naturaleza. La gran variedad de actividades que se pueden realizar en la zona están adaptadas para todas las edades y expectativas de cada persona.

Recorrer los parques naturales Sierra de Grazalema y Los Alcornocales haciendo senderismo es una de las mejores maneras de conocer los numerosos llanos y gargantas, las cuevas y cortados; sumergirse en el corazón de los bosques de pinsapos u observar la grandiosidad del paisaje desde la cima de sus picos, admirando el vuelo de los buitres leonados. Todo ello acompañado en todo momento por el murmullo de las cascadas de sus ríos y arroyos. Rutas como las de los Llanos del Republicano, Garganta Verde y el Salto del Cabrero se pueden llevar a cabo tanto a pie como en bicicleta de montaña o incluso paseando a caballo. Para los amantes de los deportes de riesgo esta comarca cuenta con muchos atractivos. Reúne las condiciones perfectas para los deportes aéreos (ala delta, parapente, ultraligeros), que gozan de gran popularidad por la existencia de numerosas zonas de vuelo libre: Sierra de Albarracín (cerca de Benamahoma), Puerto de las Palomas, Sierra de Líjar… De hecho Algodonales acogió en 2001 los Juegos Aéreos Mundiales. Los aficionados a la escalada disponen de varias vías, bien al natural o equipadas, para poder disfrutar al máximo de este deporte, en el Puerto de las Palomas, Peñaloja, el Peñón Grande, el Cintillo o la Verdilla. El barranquismo y el descenso de cañones son otra opción, destacando la Garganta Verde y la Garganta de Buitreras. Los aficionados a los deportes náuticos tampoco se sentirán decepcionados, ya que podrán practicar la pesca, el piragüismo o la vela en sus numeroso ríos y embalses como el de Guadalcacín II (Algar), el Lago de Bornos y el Lago de Arcos, que cuenta con un Club Náutico. En la localidad de El Bosque se enclava, además, el coto truchero más meridional de Europa.